Un último año lleno de altibajos en París
En el podcast «The Bridge», junto a Aurélien Tchouaméni y Achraf Hakimi, Mbappé respondió, al ser preguntado por su relación con el entrenador del PSG: «Luis Enrique es un entrenador excelente, dice lo que piensa con franqueza. Por desgracia, mi último año con él estuvo lleno de altibajos, así que no pude sacar todo el partido de su trabajo».
Vivir bajo «la espada de Damocles»
La tensión entre Mbappé y la directiva del PSG fue palpable a lo largo de la temporada 2023-24, empezando por su exclusión de la plantilla del primer equipo durante la gira de pretemporada de verano. Mbappé se refirió a ese periodo como «el desván», una situación que enturbió por completo su integración en el sistema táctico de Luis Enrique.
«El primer mes no estaba allí, estaba en el desván. Así que volví y me dije a mí mismo: tengo la espada de Damocles sobre mi cabeza, en cualquier momento me van a cortar la cabeza, así que quizá me vaya otra vez», explicó Mbappé. Esta incertidumbre creó un entorno difícil para que el delantero se adaptara plenamente a las exigencias específicas de Luis Enrique.
Atención dispersa y limitaciones tácticas
A medida que avanzaba la temporada y su fichaje por el Madrid se convertía en un secreto a voces, los minutos de Mbappé en la Ligue 1 empezaron a reducirse. Luis Enrique declaró en aquel momento que el equipo tenía que «aprender a jugar sin Kylian», y solía sustituir al delantero o dejarlo en el banquillo en los partidos de liga, reservándolo para las noches europeas.
Mbappé admitió que esta dinámica le impidió alcanzar su máximo nivel bajo las órdenes del español. «Ya sabes, tenemos una buena relación. Después de que tomara la decisión de marcharme, durante los últimos tres o cuatro meses ya no jugaba, solo me reservaba para la Champions League», dijo. «Tenía la cabeza a medias aquí (en París) y a medias allí (en Madrid), así que técnicamente no me beneficié. Me beneficié como admirador del fútbol; disfruté viéndolo desde fuera porque me encanta el fútbol. Verás, cuando te gusta el fútbol, lo ves, estés donde estés».
El entrenador del PSG sigue gozando de respeto
Mbappé tampoco dudó en elogiar la perspicacia táctica de Luis Enrique. El carácter exigente del español quedó patente en un documental en el que retó a Mbappé a defender como el icono de la NBA Michael Jordan, instándole a presionar a los rivales con mayor intensidad.
Mbappé concluyó reiterando su respeto profesional por el exentrenador del Barcelona. «No me benefició mucho, pero es un buen entrenador, realmente sabe de fútbol», afirmó el francés. Ahora que ya se ha adaptado a la vida en el Santiago Bernabéu, las reflexiones de Mbappé ofrecen una visión poco habitual del desgaste mental que supuso una de las sagas de traspasos más sonadas de la historia moderna.